Estamos condendados.

Julián García

Usted y yo,

estamos condendados.

Usted-lector,

yo-texto;

estamos condenados.

Al encontranos,

estamos juntos.

Soy usted,

y no soy.

Soy una temporalidad

contenida en un espacio,

en la opacidad de la pantalla.

Soy espacio negativo,

luz y oscuridad.

Soy sinapsis,

soy pensamiento,

Y sin un lector,

no soy.

Soy tiempo condensado en el espacio,

tiempo espacial.

Una dimensión que se vuelca en otras,

tiempo atemporal.

"Nada ha sido ni será, porque todo es".

El ahora es una paradoja. El ahora es una paradoja. El ahora es una paradoja. Si no fui, ¿cómo soy?

Soy marca,

huella,

hendidura.

Presente que evoca un pasado,

Presencia en lugar de una ausencia.

Fui cuando me escribieron,

ahora soy;

puedo no ser más.

Soy potencia,

virtualidad,

deseo perpetuo.

En la medida en que este texto desaparece,

las palabras quedan holgadas en el pensamiento;

encriptadas en el espacio

congelando el tiempo,

afimando su virtud.

Cuando ya no podamos ser el mismo,

no seré sino tiempo sin tiempo.

Seré fuera del tiempo.

Eterno,

Oculto.

No seré.

Oculto.

Eterno.

No seré.

A la paradoja de la existencia,

del tiempo y el espacio,

estamos condenados.