El Balzac de Yggdrasil
Manuel Torres
El Balzac de Rodin es decapitado por un sonido, en el interior de su cabeza; la roca es un círculo de conjuros.
¿Qué hay dentro de la palabra piedra?
( p i e d r a )
Hay espacios.
¿Qué hay en esos espacios que separan las letras que conforman la palabra piedra?
( )
¿La nada o la luz sin ningún objeto para reflejarla?
¿Puede la palabra nada representar algo?
En una cocina iluminada por una luz artificial amarilla, un niño en los brazos de una mujer, llora. La mujer le da de mamar, su seno está cargado. Un hombre lava los platos. La mujer habla de una crítica que recibió por su última exposición escultórica. El hombre la tranquiliza. El niño deja de succionar y grita. La mujer se concentra en la conversación. Argumenta que su intensión era recrear el Balzac de Rodin. El hombre le mira con angustia. Sonido de agua. Cascada. El hombre le mira. En su punto de vista, ve a la mujer enojada articulando algún sonido irreconocible. Ve al niño llorando, haciendo un gesto extraño. Ve un plato circular recibiendo el agua del grifo como una cascada que rompe la piedra. Recuerda el poema de Leopoldo de la Torre: Una ola rompe la piedra y mi alimento son las máscaras que un pájaro escarba que un pez golpea con su ala. Veo el infierno en todos los ojos y la piedra es otra. El hambre es la grieta. Veo al infierno gorjear en un nido / como un pichón. No lo dice todo en voz alta. Solo dice: Veo al infierno gorjear en un nido. La mujer le increpa porque no le atiende. El niño llora rasgadamente. El agua cae del grifo. Cascada. Río. Lluvia. Gotas. Se pregunta: ¿qué piensa la piedra? Recuerda que alguna vez alguien le dijo:
Piedra, Luz Congelada. Piedra, Luz Congelada. Piedra, Luz Congelada.
No recuerda exactamente, pero en el hilvanar de los pensamientos recrea una línea narrativa: el tránsito de un átomo de hidrógeno, que viaja durante miles de millones de años para encontrarse con tres átomos más, para formar una molécula de Helio. Para viajar otros miles de millones de años, hasta congelarse. Llega a la tierra en forma de roca: la piedra es luz congelada. La mujer grita: -¡es solo el Balzac de Rodin!- Se pregunta el hombre: ¿qué es el Balzac de Rodin? La mujer grita:¡hay que decapitar al Balzac! El niño llora. La mujer se pone el corpiño velozmente. Deja al niño en el mecedor. El hombre cierra la llave. El plato sigue circular, inmóvil, sobre el lavaplatos. El niño no llora. La mujer sube los escalones a la segunda planta. Le grita al hombre que revise el libro de los conjuros porque debe regresarlo a la biblioteca. El hombre camina hasta la mesa del comedor. Ve un libro de tapa negra. Se seca las manos con su camisa torpemente. Abre al azar una página. Encuentra un círculo con extrañas inscripciones, que parecieran ser un portal o un conjuro. El hombre mira detenidamente el círculo. Se abstrae. El niño llora. La mujer grita: ¡decapitar al Balzac! El hombre cierra el libro bruscamente. El niño grita.